20.4.09

Alta zoociedad

Situación: 18.00 hrs. Calor, mucho calor a pesar de la lluvia
Cabildo y Juramento. Colectivo 67 con ventanillas cerradas por el agua (lleno de gente como un 67 a las 6 de la tarde.. de esas veces en que no hace falta agarrarse porque de todas maneras no hay espacio físico donde caer)

Una señora que se siente mal, se siente mal..y de repente, se desmaya.
Su hija, desesperada, al grito de "no, mamá..no, por favor"

¿Qué hacen ustedes si se desmaya una persona en un colectivo repleto de gente y con lluvia afuera?

Les doy un minuto para pensar

Parece una pregunta sencilla, sin embargo las 70 personas que estábamos ahí adentro no sabíamos la respuesta.

¿Que se acueste en el piso y levante las piernas? Imposible, no había lugar y sólo unos pocos tuvieron la caballerosidad de bajarse para hacerlo.
Yo empecé a llamar al 911 pero el chofer (quien, en mi opinión, fue el más inútil de todos) me dijo que ya estaba llamando él.

Una chica de unos 30 tuvo la genial idea de que esa señora desmayada necesitaba coca cola ("ALGO CON AZUCAR", dijo). Otra chica gritó "YO TENGO" que por la manera feliz en que lo hizo pareciera haber creído que iba a ser tapa de Clarín con el título "Salvando vidas".

Un señor (el más coherente de todos: si se filma la película de esta historia creo que Sean Penn andaría muy bien) le responde a estas chicas indignado "¿POR DONDE LE VAN A METER LA COCA?"
Sin importar lo que Sean Penn decía, la treintañera de ideas brillantes se acercó a la mujer desmayada con la coca en la mano y la observó varios segundos....muchos segundos. Buscó un orificio donde meter el sorbete...pero evidentemente no encontró. Se ve que logró darse cuenta que ni las orejas ni la nariz iban a ser útiles para su objetivo. Miró a la dueña de la botella y le dijo "ESTA DESMAYADA", los ojos de desilusión de ésta me partieron el alma. Sin duda por un momento creyó que podría ser titular de Clarín.

Una señora de unos setenta y largos cuya vida debería estar vacía de anécdotas pensó que ésta era buena oportunidad para conseguir una y manifestó otra genial idea: "VAYAMOS TODOS AL PIROVANO": ¿qué tenía que hacer yo en el pirovano? ¿qué tenía que hacer ella en el pirovano? ¿qué tenía que hacer una mina cuya idea brillante era insertarle coca a una persona desmayada en el pirovano? Por suerte nadie se gastó siquiera en responderle.

No era la única "vieja pavota"* del colectivo: luego de varios minutos en que todos seguíamos ahí una señora con bolsas de supermercado en su mano me miró y dijo a un volumen de voz suficientemente alto como para que todos, inclusive la hija de la desmayada, escuchara "PARA MI QUE ESTA MUERTA", ahí es donde entro yo en escena porque me altero diciendo "AY NO, SEÑORAA" (si me preguntan, creo que Juliette Lewis podría hacerlo muy bien).

Alrededor de 70 personas sin saber qué hacer con alguien desmayado. Terrible. Insoportable. Vergonzoso.

No sé como termina la historia. No sé si la vieja pavota 2 tenía finalmente razón. No creo que me entere jamás que pasó. Sólo sé que el chofer tardó 15 minutos en decidir qué hacer con un pasajero desmayado. Terrible. Insoportable. Vergonzoso ¿No hacen un curso inicial, una charla de recomendaciones?¿no tienen un reglamento? Estábamos a 5 minutos del pirovano y decidió en 15 llevarla luego de llamar a todos sus colegas pidiendo consejos.

Como mi espiritu educador no puede evitarlo, me resulta imprescindible contarles que en estos casos hay que llamar al 107 (lo sé, lo sé: me enteré tarde!!..pero uno nunca sabe!...no?)

*El término vieja pavota será ampliado por la autora en breve.

2 comentarios:

Baptista dijo...

"clap clap clap" dijo. Será sarcasmo?

Soy Bautista, un gusto.

Daria dijo...

Nats
Una vez me sucedió algo parecido en el colectivo y la reacción de la gente también dejó mucho que desear. Sobre todo cuando el chofer dijo que íbamos al hospital y la gente empezó a quejarse porque llegarían tarde a no sé qué lugar. ¡Me dio tanta bronca que nadie le importara la vida ajena! Ninguno estaba dispuesto a bajarse y a tomarse otro colectivo. Todos pretendían seguir con el recorrido y que la persona se aguantara el malestar.